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Belleza excepcional en medio del océano
Isla del Coco constituye uno de los sitios naturales privilegiados a nivel mundial, con una gran importancia y una diversidad biológica singular, la isla puede ser catalogada como un laboratorio natural ideal para realizar investigaciones sobre la evolución de las especies y el monitoreo del ambiente a largo plazo. La Isla del Coco emerge como isla oceánica a partir de un fenómeno volcánico de la cordillera submarina que se desarrolla sobre la Placa de Cocos en el Pacífico Tropical Oriental, siendo el único territorio emergente de esa cordillera, y por consiguiente, punto clave para el estudio y monitoreo de fenómenos geológicos y de la tectónica de placas.
Ubicación
Fue descubierta en 1526 por el navegante español Johan Cabezas. Se localiza en la parte central del Pacífico Oriental, en el océano que los españoles en tiempos del descubrimiento y la colonia llamaron Mar del Sur, ubicada frente al Golfo de Panamá. En el continente americano, el punto más cercano a la isla es Cabo Blanco, en la península de Nicoya, Costa Rica, localizado a 532 kilómetros de distancia. La isla Pinta, del archipiélago de los Galápagos, se encuentra a 681 km, y la Isla de Malpelo (Colombia) a 630 km.
Tamaño
El área terrestre de la Isla del Coco es de 23,85 km2, y el área de ecosistemas marinos protegidos es de 1997 km2. Mide de largo 7,6 km y de ancho 4,4 km.
La flora 
La flora corresponde a la diversidad de especies de plantas de un territorio definido. La flora de la Isla del Coco tiene relación con las del territorio continental, especialmente con las de Centroamérica y las del norte de Sudamérica. Esta flora llegó a la ínsula por dispersión facilitada, por medio de aves visitantes, vientos, corrientes marinas y materiales flotantes. Aunque la isla tiene una vegetación densa y exuberante, no contiene una gran diversidad de especies. Se han hallado alrededor de 135 especies de fanerógamas (plantas con flores y semillas). Se han reportado 74 especies de helechos y afines, con un 6,6% de endemismo,(especie biológica exclusiva de un lugar determinado). La flora de hongos superiores es rica, considerando la pequeña superficie de la Isla. Se han encontrado 85 especies, aunque se estima que estas representan tan solo un 50% de las especies existentes. La flora de briófitas está compuesta, a la fecha, por 162 especies, de las cuales 56 son musgos y 106 hepáticas. Por lo anterior, desde el punto de vista florístico, la Isla del Coco puede considerarse una unidad biogeográfica disjunta en el Pacífico Oriental Tropical. Constituye un verdadero jardín botánico de flora tropical que incluye elementos de diversas regiones fitogeográficas. El análisis del conocimiento actual sobre la diversidad de esa flora, de sus relaciones biogeográficas y de su endemismo, demuestra su excepcionalidad y su alto interés científico.
La fauna 
La Isla del Coco no cuenta con mamíferos terrestres nativos u autóctonos, los cinco que existen han sido introducidos en el pasado reciente por el hombre, intencional o accidentalmente. Ratas, cerdos, gatos, cabras y venados de cola blanca constituyen la fauna introducida de la Isla. Los cerdos ferales o asilvestrados y las ratas constituyen un verdadero problema en la Isla por el impacto que producen sobre el medio y la diversidad biológica, y requieren acciones de control o manejo. En las aguas circundantes próximas a la Isla existe una población residente del delfín hocico de botella o tonina, ocasionalmente han sido observados otros mamíferos marinos como: la falsa orca, la ballena picuda de Cuvier, la ballena jorobada y el cachalote. Se cuenta además con registros de la llegada recurrente de leones marinos de Galápagos provenientes de ese archipiélago, cuya presencia está vinculada con el calentamiento de las aguas por efecto del fenómeno del Niño. La avifauna de la Isla, está compuesta por unas 100 especies, 13 de las cuales son residentes, es decir que se reproducen en la isla, el resto son visitantes regulares o accidentales. De las especies residentes cinco son terrestres y de ellas tres endémicas de la Isla: un pinzón. El pinzón de la Isla del Coco con los 13 pinzones de las Islas Galápagos forma parte de los llamados pinzones de Darwin. El resto de las aves residentes son marinas, entre las que destaca charrán blanco o palomita del Espíritu Santo, cuyo único sitio de anidación en todo el Pacífico Oriental es la Isla del Coco.  Los únicos dos reptiles terrestres, son una lagartija y una salamanquesa, ambas especies son endémicas de la isla. Se han observado tortugas marinas en las aguas circundantes a la Isla: la lora del Pacífico, la tortuga verde y la tortuga carey, sin embargo no hay indicios de que desoven en la isla. También hay registros de la serpiente marina del Pacífico. La fauna de peces de agua dulce de la Isla contiene 5 especies de las cuales tres son endémicas, un chupapiedras, un gobio y una guabina. La fauna coralina estudiada ha permitido contabilizar un total de 32 especies de corales, 9 de ellos de aguas profundas. Esta diversidad de corales, compuesta principalmente por especies de los géneros Pocillopora, Porites, Spammocora, Pavona y Fungia, pone a la Isla del Coco como una de las localidades de mayor biodiversidad, de estos organismos, en todo el Pacífico Tropical Oriental.
Actualmente la integridad de la excepcional y frágil biodiversidad marina y terrestre de la Isla del Coco se encuentra amenazada. Directa o indirectamente la presencia humana ha sido y es la causante de estas amenazas.
- Presencia de especies alóctonas
Una primera amenaza es la presencia actual en la isla de especies alóctonas, es decir plantas y animales que fueron introducidas de manera casual o accidental a la Isla por el hombre. Entre los principales animales introducidos y que se han establecidos en la Isla se señalan la presencia de cerdos, cabras, gatos, ratas y el venado cola blanca.
- Pesca ilegal
La pesca ilegal dentro y en las cercanías del área marina protegida de la isla del Coco, está comprometiendo seriamente la fauna y los ecosistemas marinos, así como la propia función de la Isla como zona de reproducción y mantenimiento de la productividad marina de la región. La pesca ilegal se manifiesta de diversas formas: Pesca y caza deportiva, extracción de langostas y de la cabrilla endémica de la Isla; y sobre todo la extracción comercial con técnicas de pesca, no selectivas y destructivas, como es con el uso de palangre o long lines, utilizadas especialmente para la pesca del tiburón.
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Turismo El creciente turismo que se desarrolla en la Isla, especialmente en ambientes marinos está afectando algunas de las características naturales sobresalientes de los paisajes, ecosistemas y organismos marinos. El contacto físico de los buzos-turistas con organismos marinos, la destrucción de fondos marinos por deficiente anclaje, la extracción de material biológico, la producción de desechos líquidos y sólidos deficientemente manejados, es parte del catálogo de amenazas, que producen el turismo en razón de la carencia de una reglamentación de uso, adecuada y aplicable.
- Falta de recursos
La falta de recursos económicos, humanos y técnico-científicos, hacen que no se pueda llevar a cabo el manejo adecuado y oportuno de las amenazas que están atentando con la conservación y el manejo de la biodiversidad de la Isla.
Fuente: Fundación Amigos de la Isla del Coco
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